26 Abr

Historia de Surco

FUNDACION DE SURCO

Por su cercanía a la casa de Pizarro y la fertilidad de sus tierras, Santiago de Surco se convirtió en un centro vacacional para virreyes, autoridades y personal de la alcurnia de España tras la conquista y establecimiento de la Colonia Española.

Gracias a los primeros sarmientos de vid en Tarapacá fueron plantados por el conquistador español Francisco de Carabantes en 1539, la UVA de SURCO, se hizo famosa en todo Lima. Desde entonces, cuando los Corregidores y Virreyes se percataron del nivel de productividad de estas tierras en combinación con el apacible clima, decidieron cultivar en todo el valle y levantar un pueblo.

Y fue precisamente en este pueblo que se albergó la primera autoridad de España y se exhibió de cal, canto y barro: una Iglesia cristiana, la de Santiago Apóstol, en la que actualmente se lee en su frontis, data de 1,571 la época del rey Felipe II de España y el virrey del Perú Francisco de Toledo.

Entre los años 1823 y 1826, en la época de la Independencia, bajo el gobierno del Libertador don Simón Bolívar, Santiago de Surco se convirtió en distrito (sólo existían siete en todo Lima) siendo parte de su jurisdicción Chorrillos y Miraflores, que a partir de 1857, se constituyeron en distritos independientes.

Años más tarde, en 1859 en la época republicana y durante el gobierno del Mariscal don Ramón Castilla, Santiago de Surco, se conforma como una de las 10 Municipalidades según la Ley Transitoria, Art. 1, en conformidad de la Ley Orgánica del 29 de noviembre.

En 1893, Barranco vuelve a formar parte de Surco después de 19 años de haberse segregado. Desde entonces la denominación de este distrito cambió a San José de Surco. Esta fusión incomodó a notables vecinos de Surco, después de sucesivas protestas hacia la Plaza Bolívar y a la casa del Marqués, lograron su autonomía municipal el 16 de diciembre de 1929, a 100 días de la reincorporación de Tacna al Perú, cuando Augusto B. Leguía, presidente de la República, ordenó el cumplimiento de la Ley N° 6644.


SURCO DE LOS MILAGROS

En el seno de la historia de Surco un lugar de suma importancia tendrán dos hechos sucedidos durante la Guerra con Chile, en el año 1879. El más importante se desarrolló en la Hacienda San Juan Grande, donde las fuerzas patrióticas esperaban el ataque sorpresa de los chilenos que habían desembarcado en la playa Conchán.

Ante esta situación, un canillita (vendedor de diarios) de 13 años de edad, llamado “Julito”, asumió un riesgo que le costó la vida: se ofreció para servir de vigía en lo alto de un enorme pino -que hasta la fecha se levanta en medio de la Iglesia de San Juan Grande- para dar cuenta de la ubicación de las tropas chilenas. Una vez descubierto, los chilenos le dispararon y cayó herido. Los soldados patriotas conmovidos, con lágrimas en los ojos, le dijeron: “Julio tu mueres como un héroe”, a esto y como un último adiós el niño contestó: “Que viva el Perú” y murió. Su cuerpo, tibio aún, fue cubierto con la bandera peruana.

Una vez derrotados los patriotas, los chilenos saquearon e incendiaron todo lo que encontraron a su paso y convirtieron la Iglesia de San Juan Grande en una caballeriza.

El segundo hecho se produce cuando los viejos surcanos se enteran de que los chilenos se dirigían a Surco para saquearlo. Entonces, sacan de inmediato la imagen de Santiago Apóstol hasta la puerta de la Iglesia para implorarle protección ante el enemigo, ya que carecían de todo tipo de defensa.

Al llegar los chilenos al pueblo de Santiago de Surco, vieron con mucho asombro a Santiago Apóstol y se inclinaron ante él, respetando a todo el pueblo por orden de su comandante, ya que Santiago Apóstol, también es patrón de la capital de Santiago de Chile.

Santiago Apóstol patrón del distrito de Santiago de Surco

LA FE SURCANA

Con la construcción de la Iglesia Santiago Apóstol, desde 1571 tradicionalmente el pueblo celebra los festejos por Semana Santa, durante nueve días. Esta tradicional celebración se inicia con la procesión del “Señor del Triunfo” montado en su burrita “Blanca Nieves”, éste recorre las principales arterias de la zona del cercado.

En Viernes Santo, la Imagen del “Santo Sepulcro” recorre las calles del Cercado, en hombros de más de 100 cargadores. El mismo día, a las cuatro de la tarde sale en procesión “El Señor de la Resurrección”. A su paso se pueden apreciar gigantescas alfombras de flores especialmente diseñadas por fieles que vienen desde distintos lugares del país.

La Fiesta del Pueblo es también una celebración importante en honor a Santiago Apóstol y a la Virgen del Carmen. Ese día, el 25 de julio se realizan misas, retretas, desfiles, ferias, etc.

Parte de la tradición es la participación de los vecinos en la elaboración de las alfombras de flores


EL BUEN VINO DE SURCO

Como se sabe,  las fértiles tierras del valle surcano, producían excelente uva quebranta en su mayoría, así también uva Italia, moscatel y borgoña, cuya calidad competía con las mejores a nivel mundial.

Las haciendas productoras por excelencia de este fruto eran las de Higuereta, Chama y Vista Alegre. Fue así que los propietarios decidieron industrializar su producto convirtiéndolo en vino para la celebración de las fiestas cívicas y religiosas.

De todas esta haciendas que nos llevaron a convertirnos en los primeros productores de vino, aún quedan en pie los Fundos San Lorenzo, Cruz Blanca, Carlini y Ugarelli. El resto que fueron reducidas a áreas de propiedad de las familias Carlini, Ugarelli, Marengo, Lariena, Semorille, Clark, Razzeto, Agapito y Cuya.

 
El abrigo de la madera, infaltable para un buen maceramiento del licor

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